Amorgos, intimismo monástico

Llegamos a la isla a oscuras, después de pasar las 3 horas más interminables de nuestra historia marinera, en un barco llamado Skopelitis (nunca olvidaremos ese nombre). El mar no quiso dar tregua alguna a nuestro estómago y los pocos pasajeros que éramos sorteábamos el vaivén del navío tan bien como supimos.

Katapola
Fue a la mañana siguiente cuando conocimos Katapola: encarada al mar con comercios y restaurantes orientados al turismo, aún se podían palpar toques de serenidad y coquetismo tanto en sus calles como en su gente. Y fue en uno de esos paseos donde distinguimos a un gran público francés merodeando por las calles, atraídos por las impresionantes escenas submarinas de El Gran Azul (Le Grand Bleu), película franco-estadounidense-italiana rodada en la isla.

Chora

Chora

Amorgos es árido y de complexión dura, y mucho más a finales de verano, en donde la marca del sol de estío es visible por los colores y texturas que ha dejado sobre la tierra. En cambio, su azul mar es profundo, intenso y penetrante.

Agia Anna

Esta isla ofrece actividades dinámicas como trekking y submarinismo pero si lo que se busca es un plan relajado, a parte de las playas cercanas a los puertos, se pueden encontrar algunos rinconcitos encantadores como una cala situada a la izquierda de la ermita de Agia Anna (muy cerca del onasterio Chozoviotissa), donde es difícil resistirse a un agradable chapuzón mientras nos fundimos y mimetizamos con el colosal Grand Bleu.

5 cosas que hacer para sentirse único en Amorgos

1. Ver el amanecer desde el parking del Monasterio de Panaghia Chozoviotissa‎, encastado en la roca a modo de fortaleza castiza. A primera hora sopla un viento apabullante pero justo en ese punto, las rocas actúan como parapeto protector. Formar parte del espectáculo de tonos anaranjados del paisaje es indescriptible.

Amanecer en Amorgos

2. Visitar el monasterio justo cuando abren a las 8 en punto para escuchar la misa matutina. Presenciamos gran parte del rito solos, aunque más tarde se unió un matrimonio griego, y observamos en silencio las oraciones y los cantos que aquél grupo de 3 monjes de largas barbas, monaguillo más ayudante, repetían a la misma hora cada día. Una vez finalizada la ceremonia, nos dejaron entrar en su intimidad ofreciéndonos el pan sagrado de la liturgia y compartiendo con nosotros su desayuno basado en auténtico café griego, rosquillas de anís y una charla inspiradora.

Panaghia Chozoviotissa

3. Ver las nubes y/o el atardecer desde una pequeña ermita pasado el pueblo de Katapola. Mirando al mar, caminad hacia vuestra izquierda hasta que la carretera asfaltada finalice. Continuad caminando, pasando una primera iglesia, un edificio que actúa como planta purificadora, una segunda iglesia (perfecta para la foto de la puesta de sol) y a mano izquierda localizaréis una pequeñita ermita en donde podréis subir por la parte trasera para tumbaros en su techo y formar así parte de la quietud de Amorgos.

Puesta de sol en Amorgos

4. Dejarse querer por la medieval Chora, oculta entre montañas para impedir ser vista por los antiguos piratas saqueadores, y perderse por sus callecitas o cafés (ojo con los precios que se mueven por aquí porque os podéis llevar sorpresas en la cuenta final si desconocéis el importe de lo que os vais a pedir, sobretodo en el café Γιασεμί – Giasemí) para más tarde subir a la iglesia emplazada sobre el montículo de roca y poder contemplar desde allí la fila de pintorescos molinos en el horizonte.

Chora y sus molinos

5. Comer el mejor imam que hayáis podido probar nunca en el puerto de Katapola, curiosamente en un sitio especializado en pescado regentado por una familia en donde el padre cocina como pocos. Al exponerle nuestro peculiar caso de vegetarianos estrictos, nos acogió con una sonrisa de oreja a oreja y nos indicó los platos 100% vegetales, entre ellos el imam, una berenjena hecha al horno con paciencia y mimo que se derretía en la boca nada más entrar en contacto. La fava, judías verdes y hojas de parra rellenas de arroz tampoco tienen desperdicio! Es uno de los últimos restaurantes caminando hacia la izquierda y teniendo el mar de frente. Su nombre es Μουράγιο (Mouragio) y podéis contar que cenamos allí todos los días que pasamos en la isla.

Mouragio

Imam

Amorgos en imágenes

Dónde dormir

Dormimos dos noches en la Pensión Angelikiun piso con varias habitaciones privadas, cocina común, WIFI y una gran terrazza con vistas al puerto y al mar. Nuestro dormitorio (25€/noche) con 2 camas estaba limpio y disponía de un pequeño baño privado. La dueña siempre está esperando en el puerto a la llegada de los barcos, entre otros muchos, y la pensión se encuentra a 5 minutos del centro de Katapola.

Moverse

Hay muchísimas opciones en Katapola para alquilar motos, la manera más rápida de moverse por Amorgos. Los precios más baratos oscilan desde los 13€ a los 15€, también dependiendo del número de días que se contrate.

Podéis preguntar en la pensión donde os alojéis si tiene algún tipo de acuerdo con alguna empresa del centro para conseguir un precio final más económico. Eso sí, si Meltemi está presente, acordaros de coger un buen pañuelo para el cuello porque sobre dos ruedas el aire es notorio y gélido incluso en Septiembre.

Comer vegano

Desde el fantástico imam en Μουράγιο hasta bocadillos vegetales pedidos a medida en el puerto. Todo tienen cabida en Katapola y es que es en los pequeños negocios familiares donde está la clave para saber lo que uno come.