Feliz 2016: una reflexión, un poema, un juego y un regalo

Feliz 2016

Después de muchos meses de constante viaje, tanto el cuerpo como la mente nos pedían a gritos hacer una pequeña pausa.

En agosto de este mismo año, tomamos la consensuada decisión de establecernos por unos meses cerca de Barcelona para reordenarnos internamente, archivar experiencias vividas y retomar nuestros antiguos rituales que tanto nos serenan y reconfortan.

Parar ha sido necesario para tomar perspectiva. Parar nos da pie a poder comenzar nuevos proyectos a partir de ideas nacidas en ruta. Parar nos permite coger aire y aplicar con constancia todo lo que hemos aprendido. Pero tranquilo/a, hay reverdes para rato.

Todo esto me lleva a pensar de que últimamente hay una creciente tendencia a dejarlo todo por viajar.

La parte positiva es que es un excelente indicativo de que la gente quiere recuperar las riendas de su libertad para explorar y explorarse, cosa que aplaudo y defiendo porque nosotros lo hemos hecho. Pero por otro lado, se está incitando al público a que viajar es la solución a todo porque la vida, sea como sea (incluso si eres feliz), es incompleta porque no viajas 10 meses al año y montas un negocio online para trabajar desde la playa.

Un momento. Quietos parados.

Me faltarían dedos de las manos y de los pies para contabilizar las innumerables bondades del viajar. Todo el mundo debería someterse a esta terapia de aprendizaje ilimitado tantas veces como pudiera pero, sólo y únicamente por decisión propia.

Viajeros Reverdes

No viajes para huir. No viajes porque lo hacen los demás. No viajes porque está de moda en las redes. No viajes para inflar tu cuenta de Instagram. No viajes porque la vida de los que ahora viajan parece más interesante que la tuya. No viajes porque te hagan creer que trabajar en aquello que te llena está mal visto y que lo que mola es dejarlo todo.

Viaja porque te apetece. Viaja tanto como te diga el cuerpo, sin intentar batir récords de días fuera de casa. Viaja para desaprender. Viaja sin presiones y sin pretensiones. Viaja para conocerte. Viaja para vislumbrar tu papel en la inmensa complejidad del mundo que te rodea. Viaja para recolectar lentes con las que completar tu mirada hacia el planeta y sus habitantes.

Querido lector o lectora, no importa si vives tu vida desde una remota playa o tienes un trabajo diario de 8 horas con el que disfrutas y te sientes realizado. Lo que realmente sí me importa es que ejerzas tu derecho de escoger ser feliz. Si viajar entra dentro de tus planes y te funciona, genial, hazlo. Pero si no, no creas que vives una vida menos atractiva a ojos de los demás.

Como dice un aforismo tibetano, la vida es aquello que hacemos de ella y no hay una solución única que le funcione a todo el mundo para que ésta acabe siendo feliz en su plenitud. Así que, vive el regalo de la vida a tu manera y tan intensamente como puedas. No hay que crear una existencia a base de experiencias prestadas. Sin pretender sonar muy hippie, la felicidad está ahí, justo delante tuyo, cada día, a cada hora, en cualquier lugar.

Una servidora despedirá el año desde Palautordera, dentro de un retiro de meditación Vipassana (ya os contaré qué tal la experiencia), por lo que este es el último post del 2015.

Pero por supuesto, antes de que esta vuelta al sol acabe (según el calendario gregoriano, claro está), te invito a que leas un inspirador poema, a que pongas en práctica un juego en equipo y a que disfrutes de 12 escenas del mundo desde tu propia casa.

Si el año pasado te animábamos a reinvertarte, para este 2016 te deseo que no hagas otra cosa más que ser feliz incondicionalmente.

Un poema

Fray Dino vivió en una aldea llamada La Faba a 4 kms. de O Cebreiro. Dentro de la iglesia prerrománica de Santa María la Real en Pedrafita (Lugo) hay un texto de este monje franciscano que induce a una buena reflexión.

Éste habla de lo que El Camino de Santiago (también válido para cualquier otro camino emprendido o incluso la misma vida), puede enseñarnos y lo que deberíamos aprender de él.

Lejos de quedarte con la connotación religiosa que le da Fray Dino -en lugar de Jesús, llámalo como quieras, ya sea Cristo, Mahoma, Shiva o simplemente una energía universal carente de nombre alguno-, presta atención a la gran métafora de la vida y a la profunda espiritualidad de cada palabra.

Viajeros Reverdes

ORACIÓN DEL PEREGRINO

Aunque hubiera recorrido todos los caminos,
Cruzado montañas y valles desde Oriente hasta Occidente,
si no he descubierto la libertad de ser yo mismo
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera compartido todos mis bienes
con gentes de otra lengua y cultura,
hecho amistad con peregrinos de mil senderos
o compartido albergue con santos y príncipes,
si no soy capaz de perdonar mañana a mi vecino,
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera cargado mi mochila de principio a fin
y esperado por cada peregrino necesitado de ánimo,
o cedido mi cama a quien llegó después,
y regalado mi botellín de agua a cambio de nada,
si de regreso a mi casa y mi trabajo no soy capaz
de crear fraternidad y poner alegría , paz y unidad,
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera tenido comida y agua cada día,
y disfrutado de techo y ducha todas las noches,
o hubiera sido bien atendido de mis heridas
si no he descubierto en todo ello el amor de Dios,
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera visto todos los monumentos
y contemplando las mejores puestas de sol;
Aunque hubiera aprendido un saludo en cada idioma,
o probado el agua limpia de todas las fuentes,
si no he descubierto quién es el autor
de tanta belleza gratuita y tanta paz
no he llegado a ningún sitio.

Si a partir de hoy no sigo caminando en tus caminos,
buscando y viviendo según lo aprendido;
Si a partir de hoy no veo en cada persona,
amigo y enemigo, un compañero de camino;
Si a partir de hoy no reconozco a Dios,
el Dios de Jesús de Nazaret, como el único Dios de mi vida
no he llegado a ningún sitio

Un juego

No invento nada nuevo si te digo que todo en esta vida es relativo. Como declaró Einstein en su momento, es fundamental tener la capacidad de ver la cosas desde más de un punto de vista.

Aunque su teoría matemática nos resulta ajena a nuestra cotidianidad dada su complejidad, es muy útil en el día a día si la aplicamos para evitar mantenernos en posiciones dogmáticas.

Pensar como lo hace el otro, sin duda aumenta las posibilidades de resolución de problemas en cualquier aspecto de la vida y con todo tipo de personas.

Viajeros Reverdes

Sencillamente, la teoría de la relatividad de Einstein aplicada a la vida misma sería la empatía.

Basado en esta relatividad, te propongo un juego que aprendí estando en ruta y que puedes poner en práctica cuando estés rodeado/a de gente, tanto si conoces como si no.

Cada uno de los presentes ha de escribir en un papel aquello que le perturbe, le inquiete o le preocupe, sin firmarlo. A continuación, introducidlos todos dentro de una bolsa, agitadla y que cada participante coja uno al azar. Ahora, todos tendrán en manos un problema que no es suyo y que deberán resolver proponiendo una solución.

Estoy segura de que más de uno se sorprenderá de la relatividad de su problema en relación al resto y de la propuesta de resolución por parte de otro para aliviar el quebradero de cabeza.

Un regalo

Este año ha sido muy variopinto en cuanto a viajes reverdes: Tailandia, China, Italia y Marruecos.

Calendario Reverde 2016

Nuestro regalo virtual viene en forma de calendario con un resumen de imágenes de estos cuatro fascinantes lugares, directos a la pantalla de tu ordenador.

Doce fondos de escritorio con los que te acercamos un trocito de mundo sin salir de casa.

DESCARGAR CALENDARIO REVERDES 2016

Gracias a ti, lector o lectora, una vez más por leernos y animarnos a seguir escribiendo en este pequeño rincón verde.