Los viernes al sol (IV)

Los viernes al sol

Un libro

Elogio de la lentitud es una oda a la desaceleración, a buscar el tiempo para cada cosa, a decrecer el ritmo para ganar en calidad de vida.

El autor, Carl Honoré, reflexiona sobre la velocidad a la que nos vemos sometidos y nos invita a pisar el freno, a dejar de sentir que sobrevivimos constantemente a marchas forzadas. ¿Es posible resistirse a la inercia voraz de nuestra época sin desgastarnos?

Según Carl, saborear la vida no tiene nada que ver con ser productivos. Tiene que ver más bien con saber encontrar el equilibrio más básico que nos permita vivir en mayúsculas.

Una canción

Como puedes ver, hoy la temática va de movimiento #slow. Y no hemos podido encontrar mejor ambientación que la canción Demi Lune del compositor francés René Aubry. Cierra los ojos y saborea sin prisa este instante suspendido fuera del tiempo.

Un blog

El flechazo entre nosotros y Universo Flow fue instantáneo. La pequeña república de Mamen está llena de cápsulas de bienestar, vida slow y minimalismo para nutrir la mente y el corazón.

Es una ferviente defensora de la vida tranquila y sencilla. En su blog regala profundas reflexiones para cultivar la paciencia y enfocar la vida desde otra perspectiva. No te pierdas su club de la gente sin prisa.

Una charla

“Hay que plantearse muy seriamente a qué dedicamos nuestro tiempo.
Nadie en su lecho de muerte piensa: “Ojalá que hubiera pasado más tiempo en la oficina o viendo la tele”, y, sin embargo, son las cosas que más tiempo consumen en la vida de la gente.”

Si antes te citábamos a Carl Honoré, ahora te proponemos verlo en vivo y en directo donde pone nuevamente de manifiesto los daños colaterales que supone vivir tan obsesionados con la velocidad.

Una cita

La paradoja de nuestra era
“Tenemos casas más grandes, pero familias más pequeñas;
más comodidades pero menos tiempo.
Tenemos más títulos, pero menos sentido común;
más conocimientos, pero menos juicio;
más medicinas, pero menos salud.
Hemos ido a la Luna y hemos vuelto, pero nos cuesta cruzar la calle para conocer a los nuevos vecinos.
Hemos construido ordenadores que almacenan más información, para producir más ejemplares que nunca, pero gozamos de menos comunicación.
Nos hemos excedido en cantidad, quedándonos cortos en calidad.
Es la era de la comida rápida y la digestión lenta;
de los hombres altos pero el carácter enano;
de los grandes beneficios pero las relaciones superficiales.
… Es la era en que hay mucho en la ventana, pero nada en la habitación. ”
Dalai Lama

Un documental

Hoy nos hemos cultivado a lo slow en muchos sentidos. Lectura, oído, reflexiones… por último nos falta el visual y la vida secreta de los animales marinos nos viene como anillo al dedo.

Estos animales son criaturas muy móviles aunque su movimiento sólo es detectable en una escala diferente de tiempo en comparación a la nuestra. Qué precioso poema visual para acabar este último viernes de marzo.

Feliz y slow fin de semana :-)